Un link » no tengo nada mejor en lo que gastar el dinero.

Bueno, corrijo, sí que tengo. Empiezo por el principio.

Ayer me compré unos pantalones negros en H&M, porque tengo unos ya (que me compré en Exeter, no me acuerdo del nombre de la tienda) pero tienen unas letras gigantes blancas en el culo que no me convencen en absoluto. Total, que hoy me los he puesto y he ido estupendísima por el mundo.

Llevaba un tiempo buscando un anorak o algo en negro, que también tengo pero más en plan cazadora - vamos, que cuando hace frío, como que no. Y he entrado en Zara y había una que bah, no estaba mal. Y total, como devuelven el dinero, pues me la he llevado.

En esto que he pasado por delante de Pimkie, lugar al que suelo evitar entrar siempre que puedo porque estadísticamente el 100% de las veces que lo he hecho he salido con las manos vacías y la sensación de haber perdido el tiempo. Y había carteras. Tengo que comentar que hace un tiempo que vengo llevando una especie de competición con Flor por ver quien lleva la cartera mas chic (aunque últimamente lo tenemos un poco abandonado, y de todas formas me va ganando ella por goleada), lo cual me hace especialmente sensible a estos artículos.

Total, que he acabado comprándome una cartera blanca genial por 7.8€ para teñirla de algún color, porque los demás colores no me gustaban. Craso error, de entrada, pero bueno. Así que he pasado por la droguería antes de ir a casa y he comprado tinte Iberia gris y negro.

Y ahí he empezado a calentar el agua en un cazo, disolver el tinte gris («uuhm, que negro está quedando esto»), mojar la prenda y pa’dentro. Lo he tenido menos tiempo del que ponía porque total, era blanca la cartera, seguro que coje bien el color.

Al sacarlo del cazo es cuando han empezado los problemas. Estaba toda negra. Hasta el plástico de donde se supone que va el DNI, que era lo único que estaba convencida que no se teñiría. Pues oye, un negro homogéneo que lo ha convertido en casi opaco. Empezamos bien.

Como estaba muy negra, no se me ha ocurrido nada mejor que sacar la lejía. Pero al perder el color, lejos de tender hacia un gris como dicta el sentido común, este negro tiende hacia un morado-violeta horroroso. Desastre. Así que he ido a por el tinte negro, «lo que tenga que ser será, y si tiene que ser negro, pues negro» y venga a preparar todo el fregado otra vez.

En esto estaba cuando, no sé por qué razón, he mirado hacia abajo y… HORROR ! Seguro que nadie se acuerda (para empezar dudo que nadie haya llegado a leer hasta aquí), pero por supuesto llevaba puestos los pantalones negros, nuevitos. Para qué estarán los delantales… Pues les han quedado unas manchas en la parte de arriba así como magentas, oye, estupendas.

He estado por salir corriendo a comprarme otros iguales, no vaya a ser que los de por perdidos y al ir a comprarlos (es que me gustan, joder) me encuentre con una situación parecida a ésta:

Dependienta pelarda: Uy, pues sólo nos quedan de la talla 36…
Yo: Je, pues va a ser que… como que no. Hasta otra (y salgo de la tienda expulsando humo por las orejas).

Pero me he contenido. Lo he frotado todo-todo-todo con KH7 y aunque parecía que algunas manchas desaparecían, he sido realista y me he convencido de que será porque están mojados. Así que los he metido en la lavadora para hacer un lavado rápido y ver cómo están pero de verdad de la buena. Eso sí, como les hayan quedado manchas mañana mismo voy y me compro otros.

Total: 36€ gastados entre pantalón, cartera y tintes.
Resultado: Una cartera negra (?¿) con el compartimento para el DNI inservible y unos pantalones nuevos con manchas magentas. Ah, y una espátula de madera totalmente negra.

También he estado a punto de ponerme a hacer tortitas en la vorágine de todo este proceso (justo antes de empezar con la segunda vuelta de tinte), pero muy sensatamente (por primera vez en al menos, digamos 12h) he decidido que mezclar tortitas tan cerca del tinte negro, y con el día que llevo, no iba a ser muy buena idea. Así que ahora no sé si hacerlas o bajar a comprar algo con mucho chocolate.

Igual después saco algunas fotos, pero también puede ser mas sensato no acercar la cámara demasiado por allí. Incluso mejor si ni siquiera la toco. Las fotos que aparecen en este post, y algunas más de regalo, están todas en flickr.

Y al que haya leído hasta aquí, una invitación Gmail de regalo. Si la quiere (el detalle, el detalle es lo que cuenta). Que, al contrario que *mikelon*, parece que a mí me está dando por decir cosas absolutamente nada interesantes para el público en general. Pero mira, estaba esto o el chocolate. O creo que los dos…

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