2004/08/23 @ 14:12
They were not all rich or powerful or happy but at least they took the starring roles in the imagined movies of their own lives.
Patrick Neate, The London pigeon wars, p. 18
Es cierto que parece que todo el mundo quiere que su vida sea «como la de las películas». Nada tan absurdo (o tan triste, o tan patético) como intentar (o pretender, o desear) que el original se parezca lo más posible a una simple representación, por lo general barata, hipersimplificada e insulsa…
El papel protagonista (por seguir con el símil peliculero) en la vida de uno no es un logro en absoluto. Viene por defecto, para bien y para mal.
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