Juguetes
Este año el regalo estrella que mi hermana de 9 años pedía para Navidades ha sido un Tamagotchi Connection. Realmente eso del Tamagotchi me sonaba a cosa del pasado (y he descubierto buscando por ahí que las mascotitas virtuales andaban pululando ya desde 1997…), pero resulta que ahora se conectan unos con otros.
Total, que por una serie de circunstancias muy concretas he terminado con un tamagotchi rosa palo.
Resulta que el tamagotchi nace, crece, se reproduce y muere. Y mientras, tienes que darle de comer, limpiarle cuando se caga, curarle si tiene alguna enfermedad, y hacerle practicar algo de deporte de vez en cuando, porque el sedentarismo afecta negativamente a su estabilidad emocional; decirle que es muy majo cuando se pilla alguna rabieta y te da la espalda, apagarle la luz cuando se duerme, y conectarlo con otros para que haga amigos, pueda jugar con ellos o hacerles regalos. Si se hace muy muy amigo de uno, parece ser que pueden enamorarse (sólo si son chica y chico) y tener un hijo (tras lo cual el tamagotchi padre/madre se muere).
Me había empezado a acostumbrar a la dinámica (después de unas cuantas broncas de mi hermana por dejarlo desatendido), hasta hoy. Ya tiene 7 años (cuenta los días como años), y ha aparecido una señora muy muy mayor con una especie de libro. Me ha sacado una foto de otro tamagotchi, que era horroroso, y ha aparecido este mensaje: ‘Love? Yes No’. Le he dicho que no, y he intentado descubrir qué demonios ha sido eso. Y esto es lo que ha sido:
When your Tamagotchi reaches marriageable age (when it has been at the breeding stage for 3 full days), Mrs. Busybody will appear, bringing a photo of a potential marriage partner. Your Tamagotchi can then meet this potential partner, and go on to get married and have children.
En resumen, que una vez tu tamagotchi llega a cierta edad, o se empareja con alguno del sexo contrario o morirá absolutamente desgraciado. Me temo que la dichosa casamentera volverá a aparecer, y no sé si decirle que sí para ver si soy capaz de criar un tamagotchi menos feo que el mío, o decirle que no indefinidamente para ver qué pasa con un tamagotchi soltero.
Todo esto me ha hecho pensar (que es a lo que venía el post) en lo que les estamos enseñando a los críos. Y yo estaba contenta, porque había conseguido cambiar la opinión familiar de que el mejor regalo este año era una Game Boy Advance SP (todo imaginación y socialización) y sustituirlo por una camarita digital (mucho más creativo, me parece). Desde luego el tamagotchi violento no es, y eso ya es algo. Pero desde luego, visto lo visto, está claro que con eso no es suficiente. Hacer pensar a un niño que la vida (aunque sea la de un tamagotchi) está destinada a buscar una pareja del sexo opuesto y tener un hijo, y que con esto se acaba todo… como mínimo me preocupa. No sé, igual me estoy volviendo reaccionaria.
UPDATE (2005/01/16): Efectivamente, como era incapaz de procrear, mi tamagotchi murió esa misma noche para dejar sitio a un huevo nuevo. Que ya va creciendo, y que por cierto, es feísimo.







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pibit
2005/01/15 @ 21:17
jojojo tamagochi’s powah! yo siempre he querido saber como funcionaban, pero nunca he tenido uno al alcance de la mano. a mi personalmente me parece que establece demasiada dependencia el tener que estar tan volcado en la mascota, ¿no se cagan los perros en casa cuando nosotros no estamos? y no por ello se mueren.. yo tampoco entiendo lo que se les enseña a los niños de ahora :huh:
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