La serie de circunstancias muy concretas empezó cuando fuimos a Toys’R'Us a comprar el Tamagotchi este, y allí estaban: según entrabas, te dabas de morros con el estante de las mascotillas estas. Pero claro, la vorágine navideña había hecho que la mayor parte hubiesen volado ya, así que los que quedaban eran todos de un color rosa palo horrible (como se puede observar). Mujer precavida vale por dos, así que me llevé uno, que más vale rosa palo en mano que color molón volando.

Y el color molón apareció al poco tiempo, cuando tuve que volver a Toys’R'Us a comprar más regalitos para niños. Bueno, que me estoy liando. Total, me llevé el color molón (naranja medio transparente) y guardé el rosa palo para devolverlo cuando tuviese tiempo. Y el naranja fue todo un éxito. Pero claro, el Tamagotchi este era Connection, y uno sólo lo tiene difícil para conectarse… Así que me quedé el rosa palo para que el molón pudiera conectarse - y de paso para ver si conseguía entender la nueva piscología infantil, que empieza a hacerme sentir muy mayor cuando no soy capaz de entender este tipo de juguetitos electrónicos, como un tal Detector que tiene mi hermana y que no sé ni para qué sirve.

Pages: 1 2 3

Otras entradas relacionadas
No Related Posts