Juguetes
La serie de circunstancias muy concretas empezó cuando fuimos a Toys’R'Us a comprar el Tamagotchi este, y allí estaban: según entrabas, te dabas de morros con el estante de las mascotillas estas. Pero claro, la vorágine navideña había hecho que la mayor parte hubiesen volado ya, así que los que quedaban eran todos de un color rosa palo horrible (como se puede observar). Mujer precavida vale por dos, así que me llevé uno, que más vale rosa palo en mano que color molón volando.
Y el color molón apareció al poco tiempo, cuando tuve que volver a Toys’R'Us a comprar más regalitos para niños. Bueno, que me estoy liando. Total, me llevé el color molón (naranja medio transparente) y guardé el rosa palo para devolverlo cuando tuviese tiempo. Y el naranja fue todo un éxito. Pero claro, el Tamagotchi este era Connection, y uno sólo lo tiene difícil para conectarse… Así que me quedé el rosa palo para que el molón pudiera conectarse - y de paso para ver si conseguía entender la nueva piscología infantil, que empieza a hacerme sentir muy mayor cuando no soy capaz de entender este tipo de juguetitos electrónicos, como un tal Detector que tiene mi hermana y que no sé ni para qué sirve.







One response
Leave a comment | RSS feed | TrackBack URIComments
pibit
2005/01/15 @ 21:17
jojojo tamagochi’s powah! yo siempre he querido saber como funcionaban, pero nunca he tenido uno al alcance de la mano. a mi personalmente me parece que establece demasiada dependencia el tener que estar tan volcado en la mascota, ¿no se cagan los perros en casa cuando nosotros no estamos? y no por ello se mueren.. yo tampoco entiendo lo que se les enseña a los niños de ahora :huh:
Leave a comment