Estoy leyendo Ángeles y Demonios de Dan Brown (autor del ultra-famoso El Código Da Vinci) y la verdad es que cada vez estoy más convencida de que todos los best-sellers son iguales. Con todas sus ventajas y desventajas, son lo más parecido a un thriller norteamericano de los de domingo lluvioso por la tarde. Agradables para pasar el rato, pero absolutamente prescindibles inmediatamente después. Eso sí, tengo que confesar que me resulta muy muy fácil de leer y difícil de dejar (hasta que termine, supongo) - como los thrillers, mantiene la tensión constantemente. En este sentido, no podría estar más de acuerdo con una review que he leído:

Es un libro entretenido, apto para condiciones mentales en las que la profundidad y la trascendencia no son posibles, ideal para distraer la mente y el espíritu de problemas.

esther.sanchez en fnac.es

Por esta misma razón, echo de menos una cosa: los best-sellers no requieren lápiz. Me gusta encontrarme con frases que piden un subrayado a gritos, que se puedan aislar completamente del resto del libro y dar pie a reflexiones con frecuencia en absoluto relacionadas con el tema del libro. Los best-sellers no las tienen.

Voy a seguir leyendo Ángeles y Demonios

Otras entradas relacionadas
Películas vistas en abril de 2006, Cómo ser un simple, ¿Ver o leer?, Libros leídos en 2006, El código Da Vinci, Doce meses, doce causas, Regalos de Navidad, Lo aleatorio, Por fin voy a ordenar mis libros, Read more, Life & movies, , Diferencias, La p*** audiencia, Cinco extraños hábitos, Palomas, To-do list, Preguntas existenciales #1, Vuelta al trabajo, First step, Mental note, Back from pause, Un mundo feliz, Los paseos, Vinilos y CDs, Mejor en el ordenador, Palomas